Karioko en el Rali de Galicia Histórico

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Karioko en el Rali de Galicia Histórico

Mensaje  Karioko el 22/9/2009, 19:45

Bueno, pues no tengo muy clara la manera de empezar a contaros toda esta odisea. Supongo que algunos de los foreros más veteranos ya se habrían dado cuenta que últimamente no me prodigaba demasiado escribiendo (al contrario de lo habitual en mí). Pero todo esto tenía una disculpa....

Todo empezó en el rallye de Ourense de este año. Estábamos viéndolo Jaime Pérez (que corría el antiguo y añorado campeonato gallego de históricos con un Porsche 911 que ahora anda por las Baleares), Luis Millares (de Millares Autosport), y un servidor.

Total, que Luis comenta que Suso Ferreiro (el campeón de España de históricos) tiene intención de organizar en Melide un rallye de velocidad para históricos, a semejanza del Rally Legend de San Marino. Podrían salir coches con ficha de homologación hasta 1981, es decir, de los antiguos homologados por número, no con letra, como en la actualidad. Este rallye formará parte del próximo año del Campeonato Ibérico de Históricos, por lo tanto habra que correr bajo normativa FIA en lo concerniente a licencias y medidas de seguridad.



En ese mismo instante a Jaime y a mí se nos pusieron los dientes largos, y no tardamos ni un minuto en decir que nos apuntábamos. Jaime es el propietario del Ford Fiesta ex-oficial que prueban en el Motor Clásico de junio de 2009. También posee un Mini Gr.2 que fue campeón de Portugal, y por mi parte acabo de terminar la restauración de mi Talbot Horizon, aunque en un principio únicamente se iba a utilizar en rallyes de regularidad.

El último rallye que corrió mi Talbot fue el de tierra de Culleredo (A Coruña) en 1993. ¡Qué tiempos aquellos!



Empezamos el proceso de re-restauración del coche hace un par de meses. ¡No os podéis imaginar el dinero y las horas de trabajo que tiene ahora encima!. Hubo que comprar todo el material nuevo: Baquets, extinción automática, etc, etc...





Menos mal que mecánicamente estaba recién hecho. TODOS los silentblocks y rótulas son nuevos, y siempre que fue posible, se utilizó poliuretano. Las suspensiones también son nuevas, y utilizamos Selex de competición delante, y Koni, con muelles más duros detrás. Todos los demás componentes mecánicos fueron minuciosamente revisados, y sobra decir que el embrague y los demás componentes perecederos también se cambiaron. También desmontamos el interior del coche, y lo pintamos. Y para que quedase más “profesional”, se tapizó el salpicadero en piel vuelta. ¡Tremendo curre, buff...!

Lo que más me gustó fue poderle poner los dos Weber DCOE 40. Tenía guardado el colector de admisión de su época, y es un placer poder escuchar esa admisión libre. ¡Es auténtica música mecánica en estado puro!



El reglaje de los Weber nos llevó tres tardes completas. Venga a probar distintos tipos de chiclés y difusores. Para hacer las pruebas contamos con la ayuda de Millares Autosport, y al final conseguimos que funcionara perfectamente. Anda como un “avión” entre 3.000 y 6.000 vueltas. Eso sí, por debajo de 3.000 no hay nada de nada. No problem, ¡es un coche de correr!. Por cierto, no os podéis imaginar el trabajo que me dio conseguir la insignia de Chrysler para la parrilla!!!



De mis tiempos de piloto tenía claro que si en un rallye se deja algo sin revisar, SIEMPRE falla. De ninguna manera se podía dejar lugar a la improvisación, porque sería la manera más fácil de no acabar la prueba. Y la consigna que teníamos era muy clara: PROHIBIDO CHOCAR!!!, así que como no queríamos tener que reparar una aleta por exceso de fogosidad, tenía absolutamente prohibido usar el freno de mano (salvo necesidad, claro), y lo cumplí!!!





Por tanto quedaba totalmente eliminada la posibilidad de ir a conseguir buenos tiempos. El coche tenía que volver tal como fue: Sin una sola rascadura. Y como los entrenos eran libres, había que entrenar muy duro. Esa es la mejor forma de no tener problemas.
Fuimos dos tardes, y dos días completos, dándole entre 7 y 8 pasadas a los tramos. Esto cansa más de lo que os podéis imaginar, pero es ¡un seguro de chapa!

Y llegó el gran día. La inscripción era absolutamente de campanillas. Había campeones de España y Portugal: Ferreiro, Muniente, Joaquim Santos, Dameto, Toño Sainz (sí, el hermano de Carlos), Paulo Acevedo...y de coches 0 iban Zanini, Txus Jaio, ¡y hasta Luis Moya de copi!



Tuve la oportunidad de poder probar este coche con el que Antonio Zanini y Perico García participaron en este rallye. ¡Tremendo pepino! Yo también quiero correr con uno así!!!

Nosotros éramos el nº 34, y desde mi punto de vista, el segundo coche más modesto del rallye. Para que os hagáis idea: ¡Éramos los únicos con llantas de chapa!







El rallye duró dos días (viernes y sábado). Sólo teníamos 6 ruedas. 4 slicks, y 2 más que eran slicks rayados, y que me habían prestado por si las moscas, aunque eran muy viejas y estaban como auténticas piedras...

Estaba claro: No podía llover. Llevaba una semana viendo los pronósticos de Meteogalicia cada vez que llegaba a casa, y no pintaba demasiado bien la cosa...Y como es normal, el viernes llovió poco, pero el sábado...a cántaros!!!. Menos mal que teníamos una asistencia excelente, hasta con máquina de rayar ruedas. Total: que pasamos las de atrás para delante, y rayamos las 4. No es lo ideal, pero fue suficiente para salir del apuro.













En cuanto al coche, se portó genial. El único problema que tuvimos es que se picó el radiador de la calefacción, y me empezó a gotear agua en los pies. Se solucionó rápidamente en la asistencia puenteándolo, pero el problema fue que se me empañaba el parabrisas:



Menos mal que el siguiente tramo se neutralizó, y después la asistencia se encargó de buscarme un buen spray anti-vaho de Kraft, que funcionó el resto del rallye a las mil maravillas.





Como en cualquier rallye, siempre hay un momento especialmente “emocionante”. Había un tramo que se llama Santiso, que era muy complicado. Tenía unos cambios de ritmo terribles, muy sucio, con un montón de cruces, y con tierra y gravilla a mansalva.

Tanto deslizaba, que el jueves por la tarde, cuando le dimos la última pasada para apuntar las últimas gravillas (es algo realmente importante), había una cuesta que me hizo bajar de mi coche de calle (trasera, turbo, y con autoblocante), para ver si había pinchado. No era capaz de subir esa cuesta sin poner todo el tiempo el coche de través!!!. Mirad como subía allí Ferreiro (el vencedor del rallye) en el tramo: